miércoles, 7 de agosto de 2013

Felipe VI no, Felipe 9


A mí lo de ser monárquico me parece totalmente desfasado, pero en esta involución social y cultural que estamos viviendo no deja de resultarme algo anecdótico y sin la menor importancia. Yo no juzgo a la gente por sus filiaciones y lo mismo me da si alguien es monárquico, treki, belieber o fan de la Pantoja. Allá cada cual con sus traumas.

Lo que, sin embargo, me parece preocupante es que haya gente que mantenga criterios discriminatorios cuando vivimos en una sociedad en la que se lucha por la igualdad de todos sus individuos independientemente de su raza, sexo, credo o gustos sexuales. Por eso no miraría con buenos ojos a quien me dijera que es seguidor de Juan Manuel de Prada o de Salvador Sostres. La libertad de expresión les permite exhibir sus posturas retrógradas y machistas en los medios de comunicación y a mí poder expresar abiertamente el asco que me producen.

Lo peor es que a veces sucede que gente que en principio no es sospechosa de nada participa de un pensamiento retrógrado sin darse cuenta, aceptándolo como algo normal porque piensa que es así y no puede ser de otra manera. Así pasa con el tema de la sucesión de la Corona española. Nadie cuestiona que el heredero sea Felipe de Borbón, futuro Felipe VI, tercer hijo de los reyes y solo primero en la línea sucesoria por culpa de una suerte de ley sálica descafeinada que antepone los derechos de los varones y discrimina a las hijas.

A ver, lectoras liberales y liberadas de “Cincuenta sombras de Grey”, ¿es que acaso vais a consentir en el siglo XXI este atropello a la mujer?

La primogenitura es un criterio tan absurdo como que existan monarquías, pero al menos no discrimina a nadie por razón de sexo. Si este fuera el criterio válido, Felipe estaría a años luz de ser el heredero. Así quedaría en la línea sucesoria:
  1. Elena de Borbón y Grecia (1963), infanta de España y duquesa de Lugo, primogénita de los reyes.
  2. Felipe Juan Froilán de Marichalar y Borbón (1998), grande de España, hijo primogénito de la infanta Elena y de Jaime de Marichalar.
  3. Victoria Federica de Marichalar y Borbón (2000), grande de España, hija de la infanta Elena y de Jaime de Marichalar.
  4. Cristina de Borbón y Grecia (1965), infanta de España y duquesa de Palma de Mallorca, hija de los reyes.
  5. Juan Valentín Urdangarin y Borbón (1999), grande de España, hijo primogénito de la infanta Cristina y de Iñaki Urdangarin.
  6. Pablo Nicolás Sebastián Urdangarin y Borbón (2000), grande de España, hijo de la infanta Cristina y de Iñaki Urdangarin.
  7. Miguel Urdangarin y Borbón (2002), grande de España, hijo de la infanta Cristina y de Iñaki Urdangarin.
  8. Irene Urdangarin y Borbón (2005), grande de España, hija de la infanta Cristina y de Iñaki Urdangarin.
  9. Felipe de Borbón y Grecia (1968), príncipe de Asturias, hijo de los reyes.
  10. Leonor de Borbón Ortiz (2005), infanta de España, hija primogénita del príncipe Felipe y de Letizia Ortiz.
  11. Sofía de Borbón Ortiz (2007), infanta de España, hija del príncipe Felipe y de Letizia Ortiz.

El 9, no el VI. El 9 es el número que le corresponde, y sin números romanos. Alguien puede pensar que es un dislate que reine la infanta Elena. Ah, se siente. Haber elegido república en lugar de monarquía. De cualquier forma, no creo que haga mucha falta un elevado coeficiente intelectual para cazar elefantes, tener amantes, ir a esquiar, pedir indultos para pederastas o gritar “¿Por qué no te callas?” en las cumbres internacionales.

Y si la pobre no se ve capaz, ahí tenemos a Froilán, un joven inquieto y con carácter, que ya sabéis que soy froilanista y que daría cualquier cosa por verlo reinar. Y si no le dejan, espero que coja un pincho moruno, oxidado y lleno de grasa, y se lo clave en el culo a su tío Felipe 9 (o Felipe VI “El Usurpador”, como prefiráis) para que al menos no pueda sentarse a gusto el día que le toque okupar el trono.