sábado, 1 de agosto de 2009

Cuentos con moraleja: El chiste del dentista

Hoy toca un chiste de toda la vida. Muchos lo conoceréis:

“Un hombre fue al dentista. Si queréis podemos decir que era un hombre que sentía verdadero pavor por estos esforzados profesionales de la tortura. Tuvo que ir porque padecía unos dolores terribles y no vio otra solución.

En el momento en el que el hombre se sentó en la silla de dentista, que tiene también algo de potro de torturas, y se le acercó el doctor empuñando sus instrumentos en actitud sádica, lo cogió fuerte de los huevos y le dijo:

-No nos haremos daño, ¿verdad, doctor?”

Este breve relato humorístico sirve muy bien para reflejar la actual coyuntura económica y laboral. Por una parte están el gobierno y los sindicatos (juntos pero no revueltos) y por otro, la patronal y el PP (que, como siempre, dice que no, pero es que sí). El problema es saber qué bando se corresponde con el dentista y qué bando con el paciente.

No sigáis leyendo.

Pensadlo vosotros solos.

Es posible que no haya una sola respuesta.

También puede que después de este ejercicio tengáis mucho más claro por quién tenéis que votar en las próximas elecciones.

La respuesta no es sencilla porque tan válida puede ser una posibilidad como la otra.

Estas son las dos opciones:

O pensar que el dentista es el gobierno. Y en ese caso sería la patronal la que le amenaza para coaccionarlo.

O pensar que el gobierno es el paciente. Los empresarios son muy poderosos. Ellos son los que tienen el control de la economía, pero un gobierno siempre les puede hacer daño si hace que la legislación no les favorezca.

Elige tu opción y ya te habrás posicionado.

Si piensas que el gobierno debería poner en su sitio a los empresarios, recordarles que el gobierno no puede controlarlos totalmente, pero sí allanarles o entorpecerles el camino, decirles que deberían atenerse a razones porque lo que quiere el gobierno no es perjudicarles, sino tomar medidas a su favor para que recuperen la confianza y sigan invirtiendo antes de que se derrumbe el castillo de naipes de nuestra economía, debes votar a la izquierda. Eres un soñador y ahí están los tuyos. Eres un tipo ingenuo y te mereces lo mejor. Es enternecedor ver que hay gente que todavía piensa que los tiburones de de la patronal pueden ser amaestrados. A lo mejor es falta de vista. Cuando ocultan sus aletas y no enseñan los dientes pueden confundirse fácilmente con delfines.

Evidentemente, si piensas que los empresarios deberían joder a ZP, porque al fin y al cabo ellos son los que tienen la pasta, los que pueden cortar el grifo, los que pueden despedir a los trabajadores y provocar una crisis de tres pares de cojones para culpabilizar al gobierno por su ineptitud, la siguiente vez que votes no olvides que los tuyos están a la derecha. Si eres empresario, puede que seas un tío listo. Si eres un currito, no me vengas llorando cuando recorten las prestaciones por desempleo o se extinga tu contrato y te den una indemnización de mierda. Puede que en un mundo controlado por los empresarios, con despidos baratos y pocas cargas fiscales, hubiera más trabajo. Pero ¿qué tipo de trabajo? ¿En qué condiciones? ¿Con qué derechos para los trabajadores?

¿Que qué pienso yo? Que ZP ha caído en otra trampa. Los empresarios se han reunido con él para conseguir que todos los titulares se hagan eco del fracaso del gobierno para llegar a un acuerdo. Y Zapatero ha picado sin darse cuenta de que el pez grande siempre se come al chico. A los empresarios les da igual el revuelo mediático. Su imagen pública no puede empeorar más. Y ellos no tienen que renovar su cargo cada cuatro años por votación popular.

En septiembre quieren retomar las negociaciones. Lo que quiere decir que en septiembre continuarán con su campaña de acoso y derribo al gobierno. La gente del lado oscuro también se toma vacaciones en verano.