miércoles, 4 de marzo de 2009

Católicos de la media luna

(Después de escuchar una entrevista de Juan Eslava Galán en la que presentaba su libro “El catolicismo explicado a las ovejas”.)
Los católicos recalcitrantes –esos que no tienen la fe suficiente para soportar que les señales las absurdeces de su credo- intentan provocar a la desesperada a todos aquellos que cuestionan sus mitos y, sobre todo, las decisiones de sus líderes terrenales.

Últimamente he escuchado en varias ocasiones que algunos de ellos decían que los descreídos zumbones como yo somos unos pusilánimes. Dicen que no tenemos el valor suficiente para meternos con los musulmanes como nos metemos con ellos.

Yo no hago burlas con el islam porque para mí no son un problema cercano. Pago muchos más impuestos a los católicos. El islam, por más atentados que cometan sus iluminados hooligans, no son parte de mi mundo. Si no, también haría bromas con sus dogmas (aunque solo bromas veniales, que pienso que cada uno tiene derecho a creer en lo que le dé la gana siempre que a mí no me salpique).

Eso sí, no se me ocurriría bromear con ningún religioso que fuera a vengarse de mí moliéndome las costillas, que yo no soy ningún mártir. Los católicos recalcitrantes y fundamentalistas bien saben que esa sería la única manera de tenernos a raya. En el fondo, lo que pasa es que envidian a los fanáticos de la media luna porque aún puedan matar y torturar impunemente en muchos países, como otrora hicieron ellos por estos pagos.